La fotografía durante toda su historia se ha movido entre diferentes
niveles de analogía de la realidad. Joan Fontcuberta (1997)
dice que ³la historia de la fotografía puede ser contemplada
como un diálogo entre la voluntad de acercarnos a lo real y
las dificultades para hacerlo². Pero es importante para hablar
de representación en la fotografía, diferenciar este concepto
del de imagen fotográfica.
La fotografía es un concepto muy amplio, que abarca diferentes
tópicos como lo físico, lo cultural, lo histórico, lo técnico,
entre otros. En cambio, la imagen fotográfica es un concepto
más específico, que hace parte de ese grupo de tópicos que conforman
la fotografía. Al hablar de imagen fotográfica se hace referencia
aquí a dos aspectos: lo icónico (significación, mensaje visual,
códigos, signos, lenguaje) y lo material (significante, soporte,
técnica). Esta aclaración de conceptos diferencia también la
referencia que se tiene de realidad. La fotografía se entiende
como un acercamiento a lo real, pero al hablar de imagen fotográfica
se hace más puntual esta relación y se habla de representación
de la realidad. Imagen viene del latín imago, y los términos
que se asocian a ella son la imitación, la representación, la
reproducción y la semejanza. La imagen fotográfica encuentra
en estos términos su raíz, pero su relación con la realidad,
como representación de la misma, va más allá de ser una ³copia²
como se entiende en la definición de representación analógica
(Barthes, 1972).
Al hablar de imagen, se habla también de mensaje. Sin importar
el soporte en el que se encuentre, la imagen fotográfica hace
parte de un proceso de comunicación. Roland Barthes empieza
su reflexión acerca de la retórica de la imagen desde el principio
analógico de la fotografía. Barthes busca identificar un lenguaje
propio de fotografía. Para esto debe encontrar en la imagen
signos que pueden ser reconocidos y codificados, para luego
ser leídos e interpretados. Pero concluye que en la imagen se
identifican dos mensajes, el primero sin un código propio, al
que llama ³imagen denotada², es lo analógico en la fotografía.
Está estrechamente ligado con la realidad y por lo tanto tienen
los mismos códigos. El segundo, que tiene un sistema de códigos
propios, la ³imagen connotada², va ligado al observador, a su
contexto cultural, a la interpretación que pueda tener éste
de la imagen. Concluir que la imagen y la realidad comparten
el mismo sistema de códigos, lleva a pensar que la fotografía
no tiene un lenguaje propio, sino que es el mismo de la realidad,
así que los signos encontrados en la imagen fotográfica son
los mismos que se encuentran en la realidad y son leídos con
los mismos códigos. Por lo tanto, la fotografía y la realidad
tendrían la misma naturaleza y la fotografía sería realidad.
Joan Costa (1977) reflexiona también sobre el principio analógico
de la imagen fotográfica y el problema que conlleva para definir
un lenguaje propio de la fotografía.
Para comenzar, Costa cuando habla de realidad, habla de realidad
visual, especificación que permite una mejor relación entre
los mensajes y códigos que se plantean como comunes entre imagen
y realidad, ya que se parte de un mismo criterio, lo visual.
Además, reconociendo los dos mensajes propuestos por Barthes,
Costa hace una diferenciación entre ³foto documento² y ³foto
arte² para acercarse luego a una propuesta de lenguaje fotográfico.
La primera como imagen denotada, de la que dice ³no tiene signos
propios, ni por otra parte se preocupa por encontrarlos, puesto
que su evocación es la analogía con lo real, la literalidad
de la reproducción y la identidad². La segunda, por oposición
a la fotografía definida como denotativa, es en la que destacan
principalmente los aspectos connotativos, como sucede en la
fotografía artística, la publicitaria e ilustrativa. La ³foto
arte², definida por Costa, elabora significados, relaciona los
objetos en función de establecer un discurso, llevar a una idea.
Y señala las cuatro técnicas de connotación (definidas por Barthes):
trucaje, pose, fotogenia y esteticismo. Ambos, Barthes y Costa,
reflexionan sobre la intencionalidad en la imagen, diferenciando
la fotografía de prensa de la fotografía publicitaria. Destacando
la función que tienen en cada una los aspectos denotativos y
connotativos y su relación con el espectador. Predominando la
intencionalidad, y por lo tanto la construcción de un mensaje,
en la fotografía de carga connotativa. Pero no es ahí donde
Costa propone un lenguaje propio para la imagen fotográfica.
La propuesta que hace Joan Costa parte de la técnica fotográfica,
de los fenómenos técnicos presentes en la imagen (que hacen
parte sólo de la fotografía), y que pueden ser definidos y manipulados
por el fotógrafo, como lo son los efectos lumínicos, los enfoques
y desenfoques, los contrastes, entre otros. Estos elementos
combinados entre sí, conforman un sistema de signos, y según
Costa se puede hablar de la existencia de un código propio.
Al ser este código compartido con un receptor, se puede hablar
de un lenguaje. Los posibles lenguajes fotográficos propuestos
por Roland Barthes y Joan Costa, ponen límites a la relación
analógica entre imagen fotográfica y realidad. Atan los aspectos
denotativos de la imagen a su referencia con la realidad, restándoles
autonomía para ser entendidos por el observador. Costa habla
del observador de la imagen fotográfica como receptor, lo que
le hace un ser pasivo esperando recibir un mensaje el cual podrá
leer en la medida que reconozca las semejanzas con la realidad
y comparta los aspectos connotados en la imagen.
Decir que la imagen fotográfica es una analogía de la realidad
implica mucho más que ser una ³copia² de la realidad. Los aspectos
denotados son distintos a la realidad. Para el observador, la
realidad visual cambia, se transforma, mientras la imagen permanece
igual. El observador es más que el receptor de un mensaje, es
también constructor del mismo. Las relaciones entre imagen y
realidad que parecen evidentes y han sido definidas como denotadas,
tienen un fondo metafórico. Parece evidente ver la imagen fotográfica
y reconocer aspectos pertenecientes a la realidad, pero este
proceso es aún más complejo, y no se habla aquí de psicología
de la percepción, sino del conocimiento de lo real a partir
de conceptos metafóricos. Reconocer que la imagen fotográfica
es una analogía de la realidad es entender la representación
como un concepto metafórico. El observador está relacionando,
creando correspondencias entre lo que ve en la imagen y lo que
entiende por realidad. Es posible aceptar como real un lugar,
unas personas, unas acciones, unos objetos que nunca antes han
sido vistos, debido a que el observador imagina, recuerda y
crea relaciones (metáfora). Afirmar en una imagen que ³algo²
es un hombre o una mujer parece un proceso automático, pero
no lo es, el resultado de las correspondencias que el observador
crea en su mente.
Para llegar a crear estas relaciones el observador pasa por
dos estadios, el primero, que parece evidente, es el reconocimiento
de la imagen como imagen fotográfica, y el distinguir en ella
los aspectos denotados. El segundo, es la construcción de la
metáfora, se reconoce las relaciones con la realidad. Costa
(1977) rechaza ³lo real² presente en la ³foto arte² ya que se
limita a definir la realidad visual como lo puramente visto
por el ojo desnudo. Para que el observador tuviera esa referencia
de lo real como la presenta Costa debería estar allí, conocer
esa realidad. La realidad que reconoce el observador y con la
que construye los conceptos metafóricos va más allá de la experiencia
directa. La realidad que ve el observador en la imagen fotográfica
es un entramado de conceptos construidos por su experiencia
personal, su memoria y su imaginación.
Bibliografía
BARTHES, Roland. Lo Obvio y lo Obtuso. Barcelona,
España, Ediciones Piados, 1986. - La Cámara Lúcida,Nota sobre
la Fotografía.Barcelona, España, Ediciones Piados, 1989. - La
Semiología.Buenos Aires, Argentina. Editorial Tiempo contemporáneo,
1972.
COSTA, Joan. El lenguaje fotográfico. Madrid,
España, Ibérico Europea de Ediciones, D.L. 1977.
FONTCUBERTA, Joan. El Beso de Judas, Fotografía
y verdad Barcelona, España, Editorial Gustavo Gili S.A., 1997.
- Ciencia y Fricción. Fotografía, naturaleza, artificio. Murcia,
España. Mestizo A.C., 1998.